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¿Por qué funcionan los sistemas de especulación automáticos?

maquina de hacer dinero

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Pero, ¿ funcionan realmente ? La respuesta es rotundamente si. A las estadísticas me remito.

El principal motivo es debido a que las máquinas no piensan y son disciplinadas. Luego el factor subjetivo de la operativa discrecional queda subsanado.

De hecho, en el mercado norteamericano se dice que el 70% de la operativa la realizan ordenadores muy potentes, en operaciones de “Trading de  Alta Frecuencia (HFT)“.

Pero vayamos por partes. Yo distingo entre sistemas tendenciales y no tendenciales. Los primeros se operan mediante combinaciones de indicadores seguidores de tendencias: MACD, estocásticos, Trix, ROC, cruce de medias, etc. Los otros sistemas se basan en operar mercados en lateral mediante zonas o bandas de fluctuación como las bandas de Bollinger o bien figuras de velas, etc.

Se compra abajo de la banda y se vende arriba o al revés. Pero requieren filtrar las tendencias largas ya que funcionan bien en mercados laterales, normalmente el 70% del tiempo.

Normalmente los sistemas que ofrecen mejores resultados a largo plazo son los tendenciales. Pero las estadísticas nos indican que se consiguen fiabilidades alrededor del 40%. Esto significa que se falla 6 veces de cada 10. Y ahí radica el problema.

¿Por qué falla tantas veces? Muy fácil. Estos sistemas funcionan como lo hacen las máquina de los bares. Prueba y error. Vas poniendo monedas hasta que, !bingo!, salta la tendencia larga y si el indicador está bien parametizado, captura y compensa las pequeñas perdidas. Las estadísticas muestran que estos sistemas tienen esperanza matemática positiva. Normalmente los sistemas tendenciales funcionan mejor, pues eso, si se operan a favor de la tendencia general. ¿Pero qué filtro usar como indicador de tendencia? Esto es tema de otro post. Normalmente se usan los basados en medias largas o en indicadores tipo ADX.

Normalmente operar un sólo valor en  un sistema determinado es tentar a la suerte aunque los backtestings sean favorables. El valor puede cambiar su comportamiento histórico. Por tanto es más recomendable aplicar el sistema a varios valores a la vez, tal como se indica en el último post.

Otra ventaja de los sistemas automáticos es que se pueden optimizar. Para esto están los ordenadores. Es decir, se puede ir viendo como han funcionado diferentes parámetros con los datos históricos.

Pero cuidado, una sobreoptimización, “overfifting“, no es fiable, ya que es una casualidad histórica. Probablemente en otro periodo los mismos parámetros pueden no funcionar igual. Para ello se utilizan estudios en donde se observen que rango de parámetros han funcionado. Ver la entrada del sistema MACD semanal en el apartado de análisis de sensibilidad.

Voy a poner un ejemplo, siguiendo el tema del indicador MACD, esta vez en gráficas diarias y operando según los cruces de la curva con su señal, que no es más que su media a x días.

Si operamos con los valores por defecto, sin stops, a 5 años, sin variar ningún parámetro el sistema tiene unos resultados modestos, casi un 6% de rendimiento y casi un 41% de fiabilidad:

Sistema de cruce del MACD con los parámetros por defecto 9,12,26

Sistema de cruce del MACD con los parámetros por defecto 9,12,26

Si variamos sólo un parámetro, el de la curva de señal, y la aumentamos al doble, es decir de 9 a 18 días, los resultados mejoran notablemente. Sin optimizar, sólo variando este parámetro aleatoriamente. Beneficio de casi un 35% y fiabilidad de más del 42% :

Sistema MACD con 18,12,26

Sistema MACD con la curba de señal alisada de 9 a 18 sesiones

Repito, no he optimizado el sistema. Simplemente he alisado la curva que dispara las señales para que no haya tantos cruces. He tomado 18 sesiones por azar. Podía haber tomado perfectamente 20  o más. Esto simplemente nos indica que los parámetros que vienen por defecto en los programas no son necesariamente los mejores. En los dos casos el sistema se comporta mucho mejor que la estrategia de comprar y mantener que pierde 10.000 €.

En la gráfica siguiente de Laboratorios Almirall (ALM.MC) se puede observar la diferencia entre los dos indicadores tal como se presenta en el program iBorsa.

Obsérvese que se ha coloreado los precios según el indicador y que la tendencia bajista última, es bastante plana y hay señales alcistas falsas. Es fácil ver que si se filtran estas señales se mejora el sistema. El filtro puede ser la media de 200 (roja) o la de 50 (verde).

Gráfica ALM con los dos MACD

Gráfica ALM con los dos MACD

 

 

 

Una manera simple de detectar cambios de tendencias.

Hay tres tipos de tendencias, alcista, bajista y lateral.
Por definición una tendencia alcista es cuando un valor tiene los mínimos “relevantes” ascendentes. Y una tendencia bajista es cuando los máximos “relevantes” son decrecientes. El caso de tendencia lateral, la más usual, es cuando el valor no está ni en tendencia alcista ni bajista. Esto suele ocurrir en un 70% del tiempo.

Los analistas técnicos usan osciladores e indicadores como las medias, etc.
Pero creo que hay una forma más simple para detectar una tendencia y para intuir cuando puede finalizar.
Vamos a hacer un símil. Vamos a imaginar que un valor es un funicular. El funicular va por la vía, no?. De un lado a otro pero sin salirse de la vía. Pues a esa vía le llamaremos “canal”. Mientras el “tren” no se salga de la vía consideraremos que el valor mantiene la tendencia, alcista o bajista. En una tendencia lateral el valor se comporta com una montaña rusa. Si hay vías, es decir canales, pero no son tendencias largas, son “subiditas” y “bajaditas”. No es un como un funicular que poco a poco va subiendo o bajando. Normalmente bajar lo hacen más rápido, en ese caso, lo más probable es que el funicular haya descarrilado: son las bajadas en picado. Muy peligroso.

Bien, para trazar un canal hay que entender el concepto de directriz. Una directriz alcista es una linea que actúa como soporte de tal manera que los mínimos no traspasan dicha linea. En el caso de directriz bajista hay que unir los máximos de tal manera que la linea será descendente, por supuesto, ya que estos máximos serán sucesivamente decrecientes.
Suponiendo que tenemos claramente identificado el canal, es decir las vías por donde circula nuestro tren. Para que una tendencia finalice, es condición necesaria pero no suficiente que el valor se salga del canal. Es decir, que el tren se salga de la vía. Puede ser que vuelva al canal. Entonces nos volvemos a subir al tren. Sinó fuera. Así de simple.

Los analistas que utilizan indicadores, osciladores, etc tienen que parametrizarlos y a partir de aquí interpretarlos o basarse en estadísticas que pueden o no ser fiables. Pero desengañémonos. No hay ningún indicador que nos pueda predecir el futuro. Son fórmulas matemáticas. Los indicadores van detrás del precio, no al revés. Yo he programado decenas de ellos y conozco sus entrañas. Pero una cosa está clara y segura: para que una tendencia finalice, el precio tiene que traspasar su linea directriz.
Es decir, para que un valor cambie de tendencia tiene por obligación que cerrar el precio fuera de la linea. Como mínimo una vez. Es pura geometría.
Así pues, no te compliques la vida. Si un valor se sale del canal. Peligro! El tren está a punto de descarrilar.

Si no eres capaz de trazar un canal en un valor es que no está en tendencia o no tienes la suficiente práctica, que también puede pasar. Pero los programas tienen una herramienta que nos permite trazar canales de una forma automática: los canales de regresión lineal. Esta es una herramienta muy potente y útil. El canal de Raff es uno de ellos. Normalmente todos los programas de gráficos lo tienen. El canal trazado a mano y el canal de regresión lineal suelen ser más o menos paralelos. De otra forma hay que desconfiar del los límites del canal trazado a mano.

Hay que tener en cuenta que dos puntos definen una linea pero no necesariamente una directriz. Para ir bien el extremo tiene que tocar 3 veces, para ser fiable, y hay que considerar que como en las lineas de resistencias y soportes no estamos hablando de líneas finas, son zonas de anchura indeterminada. Luego puede ser que el valor ponga a prueba el canal. Si el canal resiste, más sólida y clara es la tendencia.

No siempre se puede trazar un canal. En ocasiones es suficiente con trazar la directriz de tendencia. No podremos operar dentro del canal: comprar en la parte baja y vender en la parte alta, pero nos servirá para vigilar que esta la linea no sea traspasada. Sería el primer aviso de un posible cambio de tendencia.
Los canales nos permiten, a parte de intuir cuando la tendencia puede terminar, situar perfectamente los “trailings stops”, o stops dinámicos que se mueven con el precio. Por lo tanto es recomendable no poner los stops dentro del canal.
En resumen. Si el tren se sale de la via, salta. Pero asegúrate de que realmente se ha salido de la vía. De todas maneras no pasa nada por ser prudentes.

Gráfico de iBorsa de GAS

Canal trazado manualmente. El valor toca hasta 6 veces la parte alta del canal y 3 la directriz..

Gráfica iBorsa con canal de Raff

Canal de Raff, con su recta de regresión lineal paralelo a la directriz.

Gráfico SAN con canal de regresión lineal de 2 desviaciones típicas.

Gráfico del Banco de Santander, con un canal de regresión lineal de 2 desviaciones típicas. Prohibido comprar hasta que el valor no rompa la linea directriz superior..

Gráficos trazados por el programa iBorsa.

Qué son los CFD’s. Comparativa con la operativa en acciones.

Voy a intentar explicar con ejemplos cómo funcionan y que son los CFD’s.
Los Contratos por Diferencias (Contract For Diferences) en adelante CFD’s, son derivados financieros que replican el precio de un subyacente, por ejemplo acciones, materias primeras (cacao, petróleo), divisas, tipos de interés, metales preciosos, etc. Son contratos en los que las dos partes se comprometen a intercambiar la diferencia de valor en el subyacente. De hecho los futuros y opciones, también son derivados financieros, pero tienen un vencimiento. Por ejemplo, un contrato de arras seria una opción de compra de una casa en un plazo determinado.
Todos estos derivados financieros son productos apalancados, esto significa que sólo se exige una parte de la inversión, una garantía. Es el mismo caso de los contratos de arras en donde hay que dar una paga y señal.
Voy a poner unos ejemplos, comparando las operativas de acciones y CFD’s con la esperanza de que se entienda como funcionan estos instrumentos.
Caso de operación de compra de 1.000 acciones al precio de 10€. Necesito 10.000 €. Al cabo de un mes el precio es de 12€. Decido cerrar la posición obteniendo por la venta 12.000€. Beneficio 2.000 €, esto es un 20%.
Vamos a realizar la misma operación en CFD’s. Decido abrir una posición alcista de 1.000 CFD’s de la misma compañía a 10€ cada CFD. El broker me exige una garantía de un 10% del total de la inversión, es decir, 1.000 €. Cuando el subyacente, es decir, las acciones están a 12€, los CFD’s también. Cierro la posición y recupero la garantía de 1000€ más 2€ por CFD de beneficio. Esto es  2.000 €. Resultado he invertido 1.000€ y he obtenido 2.000€, esto es un 200%.
Nota, si las acciones bajan y cerramos a 8€ en acciones perderíamos un 20% y en CFD’s un 200%. Los resultados son simétricos. Para esto están los stops, etc. Pero esto es otro tema.
Vamos a explicar el caso de posición corta, o bajista. Normalmente en España no se suele prestar acciones. Pero imaginemos que un banco nos presta 1.000 acciones que en ese momento cotizan a 10 y decido venderlas. Cobro 10.000€. Supongamos que el valor evoluciona, como lo esperaba, y baja a 8€ en donde decido comprar 1.000 acciones que me cuestan 8.000 €. Devuelvo las 1.000 acciones y me quedo con los 2.000 €. El resultado es un 20% de beneficio.
Como en el caso anterior, si la posición se pone en nuestra contra, en acciones podríamos quedarnos pillados y “esperar” que el valor vuelva a bajar. En CFD’s habría que cortar la operativa de una manera expeditiva ya que el broker nos ira descontando la perdida de nuestra cuenta. En CFD’s, la operativa es similar. Decido ponerme corto en el valor cuando cotiza a 10 vendiendo 1.000 CFD’s. El broker nos pide un 10% de garantía, es decir, 1.000 €. Cierro la posición a 8€. Tengo un beneficio de 2€ por CFD y recupero la garantía. El resultado es un beneficio de un 200% puesto que solo he utilizado 1000 € para ganar 2.000 €. Es decir he utilizado 10 veces menos capital para obtener el mismo resultado, con la misma estrategia y a un menor coste.
La diferencia, a parte de los costes de comisiones y cánones de bolsa, etc está en que siendo estrategias idénticas la operativa bajista en acciones es compleja y cara mientras que en CFD’s con sólo apretar el botón de “vender” es suficiente.
Hay que tener en cuenta ciertos aspectos respecto a los CFD’s. Primero, el broker nos cobrará una financiación puesto que se supone que nos presta dinero si la posición es alcista. Si la posición es bajista, en teoría cobraríamos nosotros pero no en el mismo porcentaje que el caso alcista: normalmente el Euribor menos un diferencial.
Dividendos: en el caso de CFD’s sobre acciones para posiciones alcistas se cobra sólo una parte. En posiciones bajista nosotros hemos de pagar el 100% de los dividendos.
Una ventaja, para mi muy importante de los CFD’s es que si el broker no nos cobra un mínimo de comisión podemos operar des de 1 CFD. En acciones esto seria muy costoso y por tanto inviable a largo plazo.
A mi parecer, el inconveniente principal que tiene este producto financiero es que el broker hace una liquidación inmediata según varia el precio del subyacente. Es decir, si la acción baja 0,5 € y tienes una posición larga, por cada CFD te descuentan de la cuenta esos 0,5€. Por lo tanto hay que tener saldo suficiente en la cuenta para poder cubrir estas oscilaciones. Esto es un problema en las operativas a largo plazo. Es decir, los CFD’s pueden ser buenos instrumentos para hacer coberturas o para la especulación a corto plazo, intradia, etc pero no para estrategias de “Buy and Hold” más propio de carteras de acciones en donde se busca rentabilidad por dividendos.
Otra ventaja de los CFD’s es que se puede especular en valores extranjeros y otros subyacentes. De hecho, en teoría, podríamos hacer una cobertura sobre las subidas de la gasolina o los tipos de interés de nuestra hipoteca, divisas, etc.
Y por último, una ventaja respecto a las acciones que ofrecen los CFD’s es que en caso de barridas de stops si se quiere volver a entrar la operativa es muy ágil y relativamente poco costosa. En acciones, un barrida de stops es un problema ya que los costes son mayores. Es decir, se pueden ceñir más los stops que en acciones ya que si salta el stop, volvemos a entrar y ya está.  El coste es pequeño. Pero hay que estar muy encima, más que en acciones.
Un detalle, en la bolsa americana no están permitidos los CFD’s. Sólo funcionan en Europa.